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Tras la aprobación deprisa y corriendo de un trasvase de agua procedente de la polémica tubería manchega se dará carpetazo mediático al problema que suponen los incendios de la turba de las Tablas de Daimiel y así, hasta la proxima crisis medioambiental… pero ¿porque buscar en el futuro cuando el pasado, en cuanto a destrucción del medio, es tan rico en ejemplos? ¿podemos creer, ingenuos de nosotros, que el caso de las tablas de Daimiel es único en España?

González Bernaldez considera que los humedales son probablemente el tipo de
ecosistema que ha sufrido mayores y más profundas transformaciones por las acciones humanas. Hay estimaciones que consideran que ha desaparecido entre el 75%
y el 80% de la superficie de humedales europeos
. Santos Cirujano, en su libro “Plantas acuaticas de las lagunas y humedales de Castilla-La Mancha” cataloga un buen número de estas lagunas, como las lagunas de El Pedernoso-Las Pedroñeras-Las Mesas (Cuenca), las lagunas de El Ballestero-El Bonillo (Albacete) entre otras. Baste dar un vistazo con la aplicación sigpac, que permite ver la cartografía y la foto área de cualquier lugar de España a una excelente precisión, para ver como, en el caso de las lagunas mencionadas de Cuenca, son, en muchos casos, campos de cultivo, aunque aún se intuye su perímetro.
En el campo de Calatrava, también la actividad humana ha menguado la existencia de numerosas lagunas. Según el catálogo de estas lagunas muchas de ellas han desaparecido, por desecación y aprovechamiento de su suelo para cultivo; nombres como Laguna de Alcolea, de Zahurdones, de la Albuera, del Escoplillo, de Navalagruya, el Navajo del Hontanar o la Laguna de las Cucharas, entre otras, en municipios próximos al Parque de las Tablas de Daimiel, no han gozado ni de la popularidad ni de la cobertura mediática de sus vecinas, ni sus atenciones para sobrevivir, siendo las parientes pobres de Castilla-La Mancha, al igual que la laguna de los Ojos de Villaverde, en Albacete.
Pero hay más parientes pobres. Este país es rico en desastres hidrológicos. Otro ejemplo castellano-manchego son las lagunas salobres toledanas, en los términos de Miguel Esteban, Turleque o Villacañas, corren peligro, no solo por su desecación, sino por su contaminación. Aunque para contaminaciones de lagunas, la Comunidad de Madrid tiene el dudoso honor de disfrutar de la denominada “laguna del aceite”, una antigua gravera inundada por las aguas fluviales y subterráneas asociadas a los depósitos del Jarama, empleada para verter aceites durante años.

laguna del aceite

Foto procedente de Madridiario del 31-03-2009 http://www.madridiario.es/2009/Marzo/ifema/isociedad/140154/comunidad-restaurara-laguna-aceite-parque-sureste.html

Las lagunas, humedales en la costa, asociados a desembocaduras o a surgencias de acuíferos, las salinas y saladares, todos ellos también son otros Daimieles, devorados por el desarrollismo y la construcción turística.

Pero no debemos olvidarnos de fuentes desecadas por la explotación intensiva de los acuíferos. En todo el Levante ibérico y en especial, en Murcia, este rico patrimonio hidrogeológico ha ido desapareciendo; fuentes como la de las Anguilas en Murcia o Baños de Somogil, de grandes caudales, se secaron simultáneamente a la instalación de sondeos que explotaban el mismo acuífero en sus proximidades. Muchos de los humedales existentes están asociados a acuíferos, y si éstos son explotados intensamente, los humedales, como las Tablas de Daimiel, desaparecerán; como las fuentes. Un ejemplo de la evolución de dicha sobrexplotación en los acuíferos se describe en el Atlas Global de la región de Murcia.

Un último ejemplo de este sucinto catálogo de afecciones a lagunas españolas lo supone la utilización de la laguna grande de Beteta, que constituia un ecosistema peculiar en la Serranía de Cuenca y complejo funcionamiento hidrogeológico, con aguas de distintos orígenes, tanto salinas como bicarbonatadas, y que fue transformado en un depósito regulador de aguas procedentes del embalse de la Tosca (rio Cuervo), situado a una cota superior, mediante un tunel-trasvase, hacia el río Guadiela, por una compañia hidroeléctrica.

¿Saldrán estas lagunas en los medios de comunicación? ¿tendrán su oportunidad? Todas son Daimiel.

Marc Martínez Parra
Vocal de Hidrogeología del ICOG

Entre ayer y hoy se ha publicado en el diario El Pais y en primera página la lamentable situación de Las Tablas de Daimiel, declaradas Reserva de la Biosfera en 1980 y prontas a la desaparición, como,según El Pais, afirma Medio Ambiente.

Los investigadores del Instituto Geológico y Minero de España no venden humo, aunque si lo preveyeron y avisaron en 2007 de lo que sucedería. ¿y que medidas se tomaron? claramente insuficientes. Pero ¿es posible tomar medidas? Como afirma Luis Moreno (IGME) en el artículo de El País “El proceso es casi irreversible. El daño está hecho y no es recuperable. Llegamos tarde. Cuando el invierno pasado decidían si iba a haber un trasvase o no en realidad decidían si iba a arder la turba o no”.

Si en el año 2007 se avisó, resulta cuanto menos llamativo que el Ministerio de Medio Ambiente de Cristina Narbona, como tal, feneció en marzo de 2008, fagocitado por el flamante Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, donde se encontraba el Ministerio de Agricultura. Esto lleva a una inquietante pregunta ¿pueden llevar las mismas personas los intereses medioambientales y los intereses agrícolas? ¿no es contradictorio? ¿se defienden los mismos intereses a la par? Sin embargo, ello puede resultar una afirmación fácil y gratuita, ya que el problema viene de muy atrás; no olvidemos que en 1985 se secaron los Ojos del Guadiana por primera vez.

Su origen proviene del concepto decimonónico que se tenía de que los humedales y zonas pantanosas eran focos de enfermedades y debían desecarse. Un interesante artículo de Josefina Cruz Villalón denominado “La agricultura de las zonas húmedas mediterráneas” es muy clarificador en cuanto al auténtico origen de ese concepto: aunque la excusa para drenar y desecar las zonas húmedas era el saneamiento, no se descartaba el aprovechamiento agrícola de los terrenos desecados, coincidente, a su vez, con una fase de crecimiento demográfico que precisaba ampliar la superficie cultivada a costa de la inculta (igual ocurrió con sierras y bosques deforestados). Asimismo se privatizaron las tierras objeto de dicha desecación. Si esto era así en Europa a finales del siglo XIX, en la España del desarrollismo franquista se añadia una variante socio-política: la gente con trabajo y dinero en el bolsillo daría menos problemas al régimen y sería más agradecida. Y no olvidemos que el concepto del Medio Ambiente surge en el último cuarto del siglo XX.

Otro ejemplo de esta utilización de grandes proyectos desarrollistas, en sistemas totalitarios, y que causan la destrucción medioambiental en la búsqueda de un bienestar económico de la sociedad lo supone el Mar de Aral. En los años del imperio sovietico, se decidió emplear las aguas de los principales rios (Amu Darya y Sir Darya) que alimentaban el mar de Aral para cultivar grandes superficies de algodón. Resultado:la superficie del mar de Aral se ha reducido actualmente en un 60%, y su volumen en casi un 80%. Los paisajes postapocalíticos de barcos pesqueros y cargueros varados en medio de un desierto que hace 40 años era el fondo del cuarto lago mayor del mundo posiblemente tendrán su versión española en secarrales con restos astillados de barcas de quilla plana, mientras los carteles informativos de las Tablas se corroen y deshacen como esas banderas deshilachadas que se mecen en las gasolineras abandonadas.
Mar de Aral. Foto del mar de Aral seco proveniente de Ken & Tanya’s Kaz Adventure http://gerbrandts2kaz.wordpress.com/cool-kaz-facts/
daimiel_20_min Foto de las Tablas publicada en el Blog La Crónica Verde de Cesar Javier Palacios en 20minutos.es de 13/6/2008 http://blogs.20minutos.es/cronicaverde/post/2008/06/13/la-mancha-haameda-puede-dejar-hoy-ser-patrimonio-la

¿Podemos otorgarle el papel de malo a alguien? ¿a quienes se han beneficiado de la explotación de los acuíferos que alimentaban a las Tablas? ¿a quienes implantaron los regadios allá en los años 60? ¿a las explotaciones ilegales? ¿a quién debía crear alternativas a las explotaciones agrarias en las comarcas? ¿a quienes consideraron adecuado el riego de viñas? ¿a quien pensó que lo mejor era traer agua de fuera y pasarle el problema a otros? ¿a la falta de agilidad administrativa en aplicar los planes?. Hay un dicho español muy adecuado: entre todos la mataron y ella sola se murió.

La triste realidad es que la UNESCO descatalogará este, en épocas no muy lejanas, espacio húmedo singular. Al menos, con la crisis del ladrillo no será aprovechado para construir urbanizaciones con nombre ecológico o nobiliario tipo ” Urbanización el Paraiso de las Tablas”, “Las tablas Club de Golf”, “Las Tablas del Duque”, “Daimiel Water resort” … ¿o tal vez sí?.

Marc Martínez Parra
Vocal de Hidrogeología del ICOG