Un grupo de investigadores norteamericanos ha publicado en la revista Nature los resultados de un estudio sobre la formación de pequeñas fracturas en las rocas poco antes de producirse un terremoto. El descrubrimiento se ha verificado gracias a sofisticados sensores introducidos a un kilómetro bajo la superficie terrestre en una zona de alta actividad sísmica de la falla de San Andrés, en la pequeña localidad de Parkfield. Estos sensores pudieron registrar olas sísmicas antes, durante y después de dos pequeños temblores, permitiendo a los científicos observar pequeños cambios geológicos.
En el primer caso, las grietas comenzaron a aparecer 10 horas antes de que se desatara un terremoto de magnitud 3 en diciembre de 2005. Las mismas señales se repitieron cinco días después, en este caso dos horas antes de producirse un seismo de magnitud 1 en la escala de Ritcher.
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Abril 9th, 2010 at 2:20 am
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