Los riesgos naturales constituyen uno de los fenómenos más vinculados a la religiosidad popular, hasta el punto de que en algunas regiones se han instituido patronos o abogados contra desastres. Tal es el caso de San Emigdio, protector de los terremotos en la comarca alicantina de la Vega Baja del Segura, al que la espiritualidad popular dedica la oración expuesta. Ante los recientes movimientos sísmicos ocurridos en los alrededores de Almoradí, la Parroquía de San Andrés adoptó la iniciativa de llevar a cabo una rogativa el pasado 20 de agosto, y la imagen de San Emigdio fue sacada en procesión por las calles de la localidad, ante el fervor de los fieles. En otras localidades alicantinas, que también veneran a San Emigdio desde el terrible terremoto de 1829, han ofrecido misas de acción de gracias y oraciones para que cesen los temblores en la zona.
La Vega Baja y el Baix Vinalopó han registrado una veintena de temblores en lo que se lleva de año -una media de uno cada 12 días- y entre las dos comarcas han absorbido dos de cada tres seísmos contabilizados en Alicante en 2008, según se desprende de los datos publicados por la Unidad de Registro Sísmico de la Universidad de Alicante.

Entries (RSS)