El impacto que está teniendo en Europa la subida de temperaturas, la elevación del nivel del mar o el deshielo de los glaciares de montañas y las masas heladas (Ártico y Groenlandia) ha sido reevaluado en un informe presentado ayer por la Agencia Europea de Medio Ambiente. El documento ratifica que los sucesos climáticos extremos, como olas de calor, sequías y elevadas precipitaciones, aumentarán su frecuencia e intensidad en Europa, por lo que las administraciones deberán no sólo mitigar el cambio climático, sino adaptarse ante el riesgo de inundaciones. La necesidad de actuar es urgente. El 90% de los desastres naturales que se han registrado en Europa desde 1980 son directa o indirectamente atribuibles a factores meteorológicos o climáticos, mientras que el 95% de las pérdidas económicas por sucesos catastróficos son resultado de este tipo de desastres. El coste de los daños causados por estos fenómenos se duplican cada 12 años y, según los últimos datos, han pasado de los 7.200 millones de euros en la década de 1980 a los 13.700 millones del periodo 1998-2007, según la reaseguradora Munich Re.

Leave a Reply