Archive for the 'Inundaciones' Category

inunda.jpgLas inundaciones han sido y son el riesgo natural con mayor impacto económico y social en España, y afectan prácticamente a toda la geografía española, aunque el territorio más castigado se centra en las costas mediterránea y cantábrica, y en los espacios fluviales de los grandes ríos peninsulares.

En la actualidad, la mayoría de las Comunidades Autónomas cuentan con su Plan de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones, por lo que se hacía imprescindible completar el ciclo competencial y organizativo marcado en la norma básica, e integrar los planes de Comunidades Autónomas en un marco que facilite la coordinación entre las distintas Administraciones públicas en caso de una emergencia de esta naturaleza de interés nacional.

El pasado 29 de julio el Consejo de Ministros aprobó el Plan Estatal de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones, con lo que se completa la planificación prevista en la legislación de protección civil ante este tipo de riesgos.

PLAN ESTATAL DE PROTECCIÓN CIVIL ANTE EL RIESGO DE INUNDACIONES: Aquí

trapped_woman_on_a_car_roof_during_flash_flooding_in_toowoomba_2.jpgJosé L. González / ICOG

La candidata norteamericana a presidenta de los Estados Unidos Michele Bachmann ha afirmado que el huracán Irene y el terremoto que sacudió la costa este de los Estados Unidos la semana pasada, eran mensajes de Dios para advertir a los políticos que deben recortar el gasto público.

“No sé qué más tiene que hacer Dios para llamar la atención de los políticos”, dijo la Sra. Bachmann, “hemos tenido un terremoto y hemos tenido un huracán. Es Dios que ha dicho: ¿vais a escucharme ahora?’.

Estos comentarios parecen vincular la voluntad de Dios con aquellos que creen que los gobiernos se entrometen demasiado en la vida de las personas. Llegan poco después de las declaraciones del iluminado Glenn Beck, que también se ha referido recientemente a los huracanes y terremotos como mensajes divinos de advertencia al pueblo americano. En esencia, Beck dijo que estos fenómenos son un ensayo general para que la población se prepare ante futuras catástrofes.

Tanto Bachmann como Beck parecen estar manipulando la naturaleza de los riesgos naturales. Acentuan el temor de muchos americanos con una visión en la que las catástrofes se vincularían a un castigo divino. No es nueva esta forma de infundir miedo para conseguir fines políticos.

Como dice Manuel Castell la forma esencial del poder está en la capacidad de modelar la mente y lograr el consentimiento para instilar miedo y resignación respecto al orden existente. La tentación de los políticos de hacer uso del miedo es irresistible, aunque sea infringiendo el sagrado mandamiento de “no tomarás el nombre de Dios en vano”.

snczi.jpgEl Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto de evaluación y gestión de riesgos de inundación, cuyos objetivos fundamentales son obtener un adecuado conocimiento y evaluación de los riesgos asociados a las inundaciones, y lograr una actuación coordinada de todas las administraciones públicas y la sociedad para reducir sus consecuencias negativas sobre la salud y la seguridad de las personas y de los bienes, así como sobre el medio ambiente, el patrimonio cultural, la actividad económica y las infraestructuras asociadas a las inundaciones del territorio al que afecten.

El texto establece una serie de obligaciones fundamentales como son la evaluación preliminar del riesgo de inundación, los mapas de peligrosidad y de riesgo, y los planes de gestión del riesgo de inundación, así como las disposiciones complementarias de coordinación sectorial, participación pública y cooperación entre las distintas administraciones que son necesarias para alcanzar ese objetivo.

Las disposiciones de este Real Decreto serán de aplicación a las inundaciones ocasionadas por desbordamientos de ríos, torrentes de montaña y demás corrientes de agua continuas o intermitentes, al igual que las inundaciones causadas por el mar en las zonas costeras y las producidas por la acción conjunta de ríos y mar en las zonas de transición. (more…)

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José L. González / ICOG

Los geólogos venimos defendiendo desde hace muchos años la necesidad de elaborar una cartografía que delimite diferentes zonas de uso del suelo, restringiendo el derecho a construir en aquellas áreas que, como consecuencia de peligros naturales, puedan representar un elevado peligro para la seguridad de las personas.

Esta cartografía viene siendo utilizada, con mayor o menor fortuna, en los procesos de planeamiento urbano, contribuyendo así a un mejor desarrollo de las ciudades hacia zonas seguras. Pero ¿qué ocurre cuando un territorio no ha sido delimitado como de alta peligrosidad natural y sobreviene una catástrofe? ¿Pueden los poderes públicos territorializar el riesgo a posteriori erradicando las edificaciones ya emplazadas?

Esta cuestión está siendo objeto de una enorme polémica en Francia, después de que el Gobierno decidiera imponer el derribo de más de 1.500 viviendas en las denominadas zonas negras, tras las inundaciones costeras ocurridas a finales de febrero a consecuencia del temporal Xynthia.

El problema que se plantea es que estas zonas se han delimitado mediante un nuevo mecanismo, ya que la franja costera afectada no estaba regulada por el sistema de planes de prevención de riesgos previsibles, que es la herramienta habitual de prevención de riesgos naturales en Francia.

Lo que los analistas nos preguntamos ahora es si se van a definir o no nuevas zonas negras como medida preventiva, o si se esperará a nuevos desastres para volver a poner en práctica el nuevo mecanismo de zonificación del riesgo.

En mi opinión, es poco probable que el Gobierno francés universalice el mecanismo utilizado en la catástrofe del Xynthia, ya que el derribo masivo de edificaciones en otras zonas generaría enormes presiones sociales. Por ello, lo esperado es que se imponga un enfoque coyuntural de territorialización del riesgo, modulado por los límites de la aceptación social.

elpepivin.GIF Todas las inundaciones se producen de forma recurrente en las mismas áreas: las denominadas zonas inundables.
Estas zonas se caracterizan por presentar una geomorfología identificable (llanuras de inundación, abanicos aluviales, etc.) y depósitos sedimentarios singulares.
Los geólogos hemos elaborado una abundante cartografía de zonas inundables en gran parte de España. También hemos preparado guías para ayudar a los ciudadanos y a los poderes públicos a conocer los peligros naturales. Proyectos innovadores, como el sistema nacional de cartografía de zonas inundables, están en marcha en la actualidad.
Con este conocimiento y con la normativa en vigor relativa a la legislación de agua, planes hidrològicos, protección del dominio público, legislación urbanística, etc., se puede evitar que se construya en zonas inundables y que se aprueben planes urbanísticos en terrenos previsiblemente inundables.

Solo queda, quizás, una actuación decidida por parte de las Fiscalías Especiales de Medio Ambiente y Urbanismo para que persigan con contundencia cualquier infracción que vulnere las normas de protección de estas zonas, evitando la proliferación de construcciones inseguras.

José L. González / ICOG

El diario El Pais acaba de publicar un reportaje bajo el título “Alerta: el agua siempre vence al ladrillo“, en donde se denuncia un urbanismo desmedido en zonas inundables como responsable de las víctimas y daños que se ha producido últimamente en Madeira, La Rochelle o la zona del Guadalquivir. En el artículo se menciona el debate que enfrenta la seguridad de los ciudadanos con el derecho de las personas a seguir viviendo en su propia casa. También se recogen datos aportados por Ecologistas en Acción que cifran en 40.000 las construcciones existentes en España en zonas de dominio público hidráulico.

La prevención del riesgo de inundaciones ha dado un paso fundamental en los últimos años, con la aprobación de la directiva europea de evaluación y gestión de inundaciones, y con la ley estatal de suelo estatal. Ambas disposiciones prevén la obligatoriedad de elaboración de mapas de riesgos. En el caso de inundaciones, la iniciativa más importante está siendo coordinada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, a través del denominado Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables. La directiva europea de inundaciones da de plazo hasta el año 2013 para que los Estados tenga previstos los correspondientes mapas de riesgo.

En el año 2009, el ICOG públicó el libro “Mapas de Riesgos Naturales en la Ordenación Territorial y Urbanística“, que recoge las aportaciones de diversos especialistas de universidades, organismos de investigación, aseguradores, administraciones públicas y urbanistas, sobre cómo potenciar la cartografía de riesgos naturales en los procesos de ordenación territorial y urbana. Entre otras conclusiones, en este estudio se recomienda que, una vez que se avance en la disponibilidad de mapas de riesgos ante los diferentes peligros que puedan afectar al territorio, se debe impulsar la revisión o modificación de la ordenación urbanística en aquellos municipios en donde los uses permitidos no se adecuen al grado de peligrosidad y vulnerabilidad detectado.

Se barajan dos soluciones fundamentales para reducir en daño a las construcciones en zonas inundables: la primera, muy costosa, consistiría en construir obras estructurales de canalización y protección. La segunda, sería la expropiación. Pero existen otras medidas que también contribuyen a reducir el riesgo. Una de ellas, que podría ser válida para zonas de riesgo moderado, consiste en promover la suscripción de pólizas de seguros frente a inundaciones. Otra actuación fundamental es fomentar una mayor cultura de seguridad, que permita un mayor conocimiento sobre las consecuencias de los peligros naturales y en donde se tenga en cuenta que el riesgo es inherente a la transformación del territorio.

José L. González / ICOG

Las inundaciones no han dado tregua este invierno a Andalucia. Continuos episodios meteorológicos acompañados de fuertes lluvias han provocado el desbordamiento de ríos, numerosas evacuaciones, cortes en carreteras y vías de ferrocarril, el realojo de familias afectadas e importantes daños en bienes privados e infraestructuras públicas. poniendo en riesgo a diversos municipios de las provincias de Sevilla, Córdoba, Jaen y Málaga.

Sin embargo, el origen de estos daños no reside únicamente en la adversidad de los episodios meteorológicos. Como afirma el Defensor del Pueblo Andaluz, en un informe publicado en noviembre de 2009, bajo el título “Ordenación del Territorio y Urbanismo en los Informes de la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz”, la situación de riesgo creada por la construcción de inmuebles de distinta naturaleza en zonas de inundación es una realidad que, desgraciadamente, se ha propiciado a través de un crecimiento desmesurado e insostenible de las poblaciones, fruto, en gran medida, de las acciones y omisiones en la tutela del territorio de aquellas Administraciones que poseen, desde hace mucho tiempo, competencias muy claras para emitir informes, ejercer acciones y, en su caso, desestimar acuerdos de aprobación de planeamiento que vulneran normas sectoriales o son contrarias al principio de racionalidad técnica que debe estar siempre presente en la planificación territorial y urbanística.

Para que realmente cambie la situación y disminuyan los riesgos de que se repitan situaciones como las que han vivido este invierno algunos municipios de Andalucia es imprescindible una nueva cultura del territorio, en donde se asuma de una vez el compromiso de que jamás se apruebe un plan de ordenación urbanística que no incluya el mapa de riesgos naturales, de obligado cumplimiento desde la aprobación de la ley de suelo estatal, y que se establezcan las limitaciones en el uso de las zonas inundables para garantizar la seguridad de las personas y bienes, tal y como está previsto en el Reglamento del Dominio Público Hidráulico.

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Venecia ha quedado inundada por un fenómeno conocido como “l’acqua alta” provocado por las fuertes lluvias y por los vientos del sur. Debido a estas circunstancias, la marea ha alcanzado una altura de 1,56 metros por encima de su nivel normal, una cifra que no se registraba desde hace 22 años, lo que ha provocado la inundación del 80% de la ciudad.

Venice under water

Fenómenos de inundaciones y riadas como las que se repiten en el levante español, y que en los últimos días afectan especialmente a Ceuta y Melilla, podrían reiterarse e incluso agravarse debido, entre otras causas, a una planificación urbanística deficiente, donde priman el urbanismo salvaje o a la falta de prevención ante la orografía, a los fenómenos meteorológicos o incluso al calentamiento global, según denunciaron hoy en declaraciones a Europa Press prestigiosos científicos.

En ese sentido, el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Gerardo Benito, experto en inundaciones, reconoció que estos eventos se deben, por una parte a los fenómenos meteorológicos como la ‘gota fría’ pero además otras causas de tipo orográfico y urbanístico “agravan la situación”.

También, explicó que aumenta el fenómeno de la escorrentía (el agua que corre por el terreno debido a que la tierra no es capaz de filtrar o absorber todo el agua de lluvia) y señaló que eso se debe a que “donde había suelo ahora hay asfalto” y en numerosas ocasiones no se respeta la orografía original de los cauces de los ríos. “Antes no se construía por donde transcurría el agua, pero si se edifican calles donde antes había ríos, éstas se revertirán y volverán a ser lo que eran antes”, dijo.

Igualmente, indicó que existe una “falta de previsión” porque no se realizan las limpiezas de cauces con la periodicidad suficiente, pero señaló que éstas deben “limitarse a cierto grado” porque la vegetación de ribera también sirve para contener el flujo del agua y evita la erosión de los bancos del río.

EL URBANISMO AUMENTA EN UN 6% EL RIESGO

Por otra parte, subrayó que los daños que causa el urbanismo sobre el riesgo de las inundaciones se ha multiplicado en un seis por ciento, mientras que por los fenómenos meteorológicos o bien por el calentamiento global, esos riesgos se han incrementado en un tres por ciento.

Asimismo, recordó que la directiva europea obliga a las comunidades autónomas y al Gobierno a presentar un mapa de riesgo de zonas inundables antes de 2010 e insistió en que “cuanto más urbanismo haya, más susceptible es esa zona de que se generen daños, especialmente en el Mediterráneo” por lo que recomendó un urbanismo “más meditado, y la planificación más organizada”.

Por su parte, el también investigador del CSIC, Carlos Priego, del Instituto de Estudios Sociales Avanzados de Córdoba, insistió en que antiguamente las poblaciones se enclavaban en zonas “muy propicias” pero que ahora el asfalto “ha ido ganando terreno” y el hormigón avanza frente a los espacios verdes “cada vez más reducidos”.

Así, añadió que la permeabilidad de la tierra así como la cantidad de agua que mediante la escorrentía llegue a los cauces dependerá del tipo de plantas, del número de parques públicos, de calles de aceras con árboles, o del cuidado de las riberas de los ríos. “Se deberían respetar los cauces naturales, porque el agua siempre retorna a sus orígenes”, acotó.

Mientras, el presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Edelmiro Rúa, afirmó que aunque no se puede dimensionar una infraestructura “solo por un fenómeno que se produce una vez cada tres años” o que no está previsto en las estadísticas de planificación de construcciones, “está claro que los humanos no escarmentamos”. “En el Mediterráneo las riadas se han llevado aguas de las torrenteras y a los pocos meses se vuelve a edificar en esas zonas”, agregó.

Rúa indicó que las infraestructuras deben dimensionarse “con amplitud” y que es preciso evitar construir en las márgenes de los ríos. Sin embargo, denunció que la planificación se ve en ocasiones desbordada por aspectos económicos y que terrenos en los que no se debería edificar, finalmente se califican como urbanizables.

Finalmente, entre las ciudades con mejor planificación urbanística destacó la que se realizó a mediados del siglo XX en Barcelona, las actuaciones de los últimos años en la zona de la ría de Bilbao que calificó de “modelo de urbanización”, así como la de siglos anteriores en Madrid o la de Sevilla que “se quedó a medio camino”.

Fuente: Europa Press

La Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, en una comparecencia en la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del Senado, para informar sobre los objetivos y el programa de trabajo del Ministerio durante la presente Legislatura, ha hecho hincapié en que España ha sido el primer país europeo en aplicar la directiva comunitaria en materia de evaluación y gestión de inundaciones con la presentación, el pasado agosto, del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables, cuya inversión total superará los 40 millones de euros.

Para iniciar la aplicación de la directiva comunitaria sobre gestión de inundaciones, el Ministerio de Medio Ambiente modificó en enero de este año el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, incorporando los criterios que dicha directiva establece en lo que se refiere a las zonas inundables. Este reglamento también introdujo algunas exigencias de la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas.

España sufre periódicamente las consecuencias de las inundaciones, tanto en pérdidas económicas como humanas. El enfoque tradicional para abordar este riesgo ha sido plantear soluciones tradicionales (presas, encauzamientos, motas de defensa), que se han revelado insuficientes históricamente, por lo que resulta necesario profundizar en las medidas de gestión del riesgo.