Archive for the 'Otras noticias' Category

balsaaznalcollar.jpg José Luis González / ICOG

El 25 de abril de 1998 se produjo la rotura de un dique de contención para una balsa de almacenamiento de residuos mineros en Aznalcóllar (España), que provocó el vertido de su contenido en el río Guadiamar. Su cauce su invadido por una gran cantidad de lodos tóxicos que dañaron la flora y la fauna del sistema hídrico y generaron un riesgo grave para los acuíferos de la zona.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir abrió inmediatamente expediente sancionador al titular de la explotación minera por infracciones administrativas previstas en la ley de Aguas. Sin embargo, este expediente fue suspendido al iniciar un Juzgado diligencias penales en relación con los mismos hechos. Estas actuaciones fueron posteriormente archivadas, reanudándose de nuevo el expediente administrativo, que terminó en el Consejo de Ministros mediante la aprobación en el año 2002 de un acuerdo por el que se imponía al explotador una sanción y se obligada a indemnizar los daños causados, así como a abonar los gastos derivados de la reposición del terreno a su estado anterior. Pero un portavoz de la compañía dijo: “No pagaremos ni un céntimo de multa”. Y la resolución fue impugnada volviendo el caso a los tribunales de justicia.

Dos años después el Tribunal Supremo dictó una sentencia en la que consideraba que la responsabilidad era de la empresa explotadora (Boliden), aunque la construcción y el mantenimiento de las balsas que produjeron el vertido de lodos contaminantes y agua ácida estuviera encargada a otras empresas. También estimó el tribunal que la indemnización de los daños y perjuicios era pertinente. Sin embargo, la empresa ya se había declarado en quiebra.

En el año 2004, la Junta de Andalucía también exigió a Bolidén el coste de limpieza de los residuos y los trabajos de rehabilitación. Tienen que transcurrir 3 años más para que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía dicte una sentencia, en la que acuerda que la Junta no tiene competencias para exigir cantidad alguna a la empresa en concepto de reparación. La Junta recurrió entonces al Tribunal Supremo. Esta semana, el Tribunal Supremo ha confirmado que la Junta no tiene competencias para exigir los costes de reparación del desastre.

Trece años después de expedientes, resoluciones, pleitos y galimatías judiciales, la conclusión del caso Aznalcóllar es que uno de los principios rectores del derecho comunitario (quien contamina paga) ha quedado, una vez más, en papel mojado.

riba.jpgJosé L. González / ICOG

La infinidad de noticias que día a día inundan el mundo ha hecho que pasara desapercibida la pérdida del gran geólogo catalán Oriol Riba i Arderiu, ocurrida hace pocos meses.

Oriol Riba, fue investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, becario en Wageningen (Holanda), en Angers y Rennes (Francia) y catedrático en la Universidad de Zaragonza y en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona. Era miembro del Instituto de Estudios Catalanes (IEC) y fue miembro fundador de la Sociedad Internacional de Sedimentología y presidente de la Institución Catalana de Historia Natural.

Seguramente, Oriol Riba fue el geológo que mejor conocía el subsuelo de la ciudad de Barcelona y uno de los más prestigiosos especialistas en Geología Urbana, importante disciplina que contribuye a la identificación y evaluación de los riesgos geológicos urbanos y al estudio de la transformación de los procesos físicos a raíz de la actividad antrópica, aspectos de gran importancia en la planificación ordenada y segura de las ciudades.

En el año 2009 Oriol Riba publicó, junto a Ferran Colombo, la importante obra “Barcelona: la Ciutat Vella i el Poblenou. Assaig de geologia urbana“. estudio que comprende una parte geomorfológica, un análisis estratigráfico y de neotectónica seguido de un ensayo evolutivo del territorio que comprende el Pleistoceno superior y el Holoceno (últimos 18.000 años). La originalidad de esta obra, a pesar de presentar muchas limitaciones, se basa en documentación escrita y datos cartográficos antiguos y en los resultados de estudios recientes procedentes de la arqueología y la palinología y, de manera muy particular, en la interpretación de una multitud de sondeos y otras excavaciones realizadas con motivo de obras públicas y privadas en una área cubierta casi totalmente por las edificaciones y las vías urbanas.

Oriol Riba i Arderiu fue un gran geólogo al que queremos rendir desde este blog un cariñoso recuerdo a su memoria.

Un equipo de matemáticos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha desarrollado una aplicación informática que estima la magnitud de los desastres naturales y facilita a las ONGs la toma de decisiones.

El programa parte de la información sobre el tipo de desastre (terremoto, inundación, huracán, tsunami, incendio…), unidades cuantificables (escala Richter para terremotos, velocidad del viento para huracanes, etc.) y una medida de la vulnerabilidad de la zona. Para obtener ésta última, la más difícil de conseguir, los científicos emplean el índice de desarrollo humano que facilita la ONU por país, y lo modifican para ajustarlo a la situación de la región afectada.

Con estos datos la aplicación informática estima la magnitud de las consecuencias de la catástrofe, en términos de fallecidos, heridos, personas sin hogar, otros afectados y coste económico, una información muy útil para las ONG. La elección de estas variables se ha realizado a partir de la base de datos del Centro de Investigación en Epidemiología de Desastres de la Universidad de Lovaina (Bélgica), colaborador de la OMS.

Para enfrentarse a la alta imprecisión e incertidumbre de los datos que se manejan en estos casos, los investigadores trabajan con lógica difusa, una herramienta matemática que opera con intervalos de números (no con cifras exactas) para tratar de cuantificar “lo mucho o lo poco” de magnitudes como el número de heridos o afectados.

Fuente:
Knowledge-Based Systems Journal
A natural-disaster management DSS for Humanitarian Non-Governmental Organisations

Como un relato espeluznante acerca de las peores conductas en materia de política y moral, así es como califica el escritor y filósofo Rafael Argullol al informe Auken, en un artículo publicado hoy en el diario El Pais, titulado: El gran saqueo.

El Informe Auken, del Parlamento Europeo, trata sobre el impacto de la urbanización excesiva en España en los derechos individuales de los ciudadanos europeos, el medio ambiente y la aplicación del Derecho comunitario. Algunas de las “perlas” que podemos leer en el texto dicen textualmente:

” … las islas y las zonas costeras mediterráneas de España han sufrido una destrucción masiva en la última década, ya que el cemento y el hormigón han saturado esas regiones de tal forma que han afectado no sólo al frágil medio ambiente costero, la mayor parte del cual está nominalmente protegido en virtud de la Directivas sobre hábitats /Natura 2000 y aves , como ha ocurrido en casos de urbanizaciones en el Cabo de Gata y Murcia, sino también a la actividad social y cultural de muchas zonas, lo que constituye una pérdida trágica e irreparable de su identidad y legado culturales, así como de su integridad medioambiental, y todo ello principalmente por la avaricia y la conducta especulativa de algunas autoridades locales y miembros del sector de la construcción que han conseguido sacar beneficios masivos de estas actividades, la mayoría de los cuales se han exportado …” / “… este modelo de crecimiento tiene consecuencias negativas también sobre el sector turístico, ya que se trata de un modelo devastador para el turismo de calidad, puesto que destruye los valores del territorio y fomenta la expansión urbana excesiva …” / “… se trata de un modelo expoliador de los bienes culturales, que destruye valores y señas de identidad fundamentales de la diversidad cultural española, destruyendo yacimientos arqueológicos, edificios y lugares de interés cultural, así como su entorno natural y paisajístico …”

El Parlamento Europeo pide a las autoridades españolas “que desarrollen una cultura de la transparencia dirigida a informar a los ciudadanos de la gestión del suelo y a impulsar mecanismos de información y participación ciudadana efectivos ” … “Insta al Gobierno español a realizar un debate público, con la participación de todos los órganos administrativos, que suponga un estudio riguroso mediante la formación de una comisión de trabajo sobre el desarrollo urbanístico en España, que permita tomar medidas legislativas contra la especulación y el desarrollo insostenible” … “Expresa su preocupación y desaliento por el hecho de que las autoridades jurídicas y judiciales españolas hayan puesto de manifiesto que no están debidamente preparadas para hacer frente a las repercusiones de la urbanización masiva en las vidas de las personas, como prueban los miles de reclamaciones recibidas por el Parlamento y su comisión pertinente en la materia”.

Como dice Argullol, deberia introducirse este informe del Parlamento Europeo como lectura obligatoria en escuelas y universidades, y exigirse su conocimiento detallado previo a todo candidato a ocupar un cargo público.

Informe Auken del Parlamento Europeo

Artículo de Rafael Argullol

El número total de víctimas mortales por desastres naturales en 2008 ascendió a 235.816, frente a un promedio de 66.812 en los últimos 8 años. Las causas principales fueron debidas a la alta mortalidad del ciclón Nargis en Birmania (138.366 muertos) y el terremoto de Sichuan (87.476 muertos).
En cuanto a las pérdidas económicas, los daños también fueron mucho más elevados que el promedio de los últimos años, situándose en 181.000 millones de dólares, debido al impacto severo del terremoto de China (85.000 millones de dólares) y al huracán Ike en Estados Unidos (30.000 dólares).
Este alarmante incremento de pérdidas de vidas y bienes indica una vez más la necesidad de potenciar las medidas de reducción del riesgo ya que la vulnerabilidad social y económica tiende a crecer a pesar, incluso, de que el número de desastres registrados (321) fue menor que el año anterior (416).

Fuente: UN International Strategy for Disaster Reduction

Deaths and economic losses jump in 2008

content-download1.jpgLa severidad del impacto de los desastres naturales sigue aumentando. Las pérdidas directas de los desastres meteorológicos, segun datos del Banco Mundial, han aumentado desde 3,9 millones de dólares en los años cincuenta, a los 63 millones de dólares en los años noventa. La tendencia observada es que los impactos potenciales van a producir mayor severidad y efectos más amplios que en el pasado, debido a la degradación ambiental, el efecto del cambio climático, el crecimiento de la población urbana y la globalización. En países en vías de desarrollo estos sucesos pueden generar importantes efectos en el crecimiento económico y social.

En la publicación del Banco Mundial “Building safer cities. The future of disaster risk”, editada por Alcira Kreimer, Margaret Arnold y Anne Carling, se analizan estos efectos, subrayándose el hecho de que la vulnerabilidad a los desastres naturales es uno de los temas menos evaluados en el proceso de desarrollo urbano.

Enlace a la publicación: BULDING SAFER CITIES. THE FUTURE OF DISASTER RISK

informe_riskcat1.jpg
En los últimos 50 años, el número de catástrofes naturales contabilizadas en el mundo se ha multiplicado aproximadamente por 10, y los daños producidos se han incrementado unas 25 veces. Las pérdidas ocasionadas representan anualmente más del 1% del PIB mundial. La creciente ocupación del suelo para nuevos usos, la realización de grandes infraestructuras y los nuevos hábitos sociales, hacen que en Cataluña haya cada vez más territorio y más población expuesta a los peligros naturales. Por estos motivos, el Consejo Asesor de Desarrollo Sostenible de Cataluña (CADS) consideró que hacía falta llevar a cabo un estudio que permitiera reflexionar sobre el alcance de determinados riesgos naturales y analizar la capacidad de Cataluña para afrontarlos. Así, en el año 2006 se encargó a la Universitat de Barcelona un análisis de la capacidad para afrontar los riesgos naturales en Cataluña, que ha contado con la participación de 9 especialistas y la colaboración de 50 expertos en la planificación y la gestión del riesgo, bajo la dirección del Geólogo Dr. Joan Manuel Vilaplana. En dicho trabajo se realiza un diagnóstico de la capacidad para afrontar los riesgos naturales en Cataluña. Se analizan una serie de fenómenos de origen geológico y hidrometeorológico (inundaciones, aludes, desprendimentos, derrumbamientos, fenómenos litorales, terremotos y vulcanismo), que pueden producir daños a personas y bienes de diversa consideración y amplitud geográfica variable, y se recopila en un inventario toda aquella información disponible hoy en día en Cataluña. También se incluye un estudio detallado sobre la legislación vigente vinculada a los riesgos y al territorio. Y finalmente, se propone una serie de acciones al Gobierno de Cataluña, especialmente a los responsables de la gestión de los riesgos naturales, que posibiliten una gestión eficiente de los riesgos y una ordenación más sostenible del territorio y más segura para las personas. Entre los puntos fuertes, se destaca que Catalunya cuenta con una importante infraestructura institucional vinculada a la gestión de los riesgos naturales, en algunos casos bastantes reciente, y que ,a la vez es motivo de algunos importantes desafíos, como la carencia de guías estandarizadas y de documentación que permita la recogida sistemática de eventos cuantificando los daños y las pérdidas económicas socioculturales. El trabajo se ha materializado en 7 informes temáticos (uno por cada riesgo natural), un informe jurídico sobre la normativa vigente en relación a los riesgos naturales, una base de datos documental con el material inventariado, y un Informe Ejecutivo, que resume las principales conclusiones y recomendaciones para una gestión sostenible de los riesgos. El estudio destaca, en relación con la mitigación de los riesgos naturales, la convivencia de introducir el concepto de riesgo en la cultura de desarrollo sostenible, evaluar la dimensión antrópica de la gravedad de los fenómenos naturales en Cataluña, delimitar las zonas de riesgo en la gestión territorial, valorar la rentabilidad social y económica de la prevención frente a la rehabilitación y recuperación de los daños tras los desastres, así como la sensibilización del ciudadano y de la clase política en relación con este tipo de fenómenos.

Enlace al Informe RISKCAT Els riscos naturals a Catalunya

Mapfre quiere colaborar su 75 aniversario organizando unas jornadas internacionales que reúnan en un mismo foro a personalidades, expertos e instituciones especializadas en la materia. Su inauguración tendrán lugar el segundo miércoles del mes de octubre, día que la Asamblea General de Naciones Unidas instituyó, desde 1989, como “Día Internacional para la Reducción de Desastres Naturales”. Los objetivos de estas Jornadas son: difundir el conocimiento sobre los efetos catastróficos de los fenómenos naturales; afrontar una revisión de los sistemas de gestión de catástrofes; promover un debate sobre las formas en las que se pueden aminorar los daños personales y económicos ante las catástrofes naturales; compartir los compromisos que la sociedad debe asumir; y reunir en una publicación los textos de las ponencias presentadas en las Jornadas.

Progama temático

El Centro Nacional de Información Geofísica (NGDC) de Estados Unidos ofrece datos de riesgos naturales en un formato que permitirá a los usuarios de Google Earth visualizar desastres naturales históricos, tales como tsunamis, terremotos o erupciones volcánicas. Además de esta nueva tecnología, el citado centro también ofrece otro tipo de informaciones sobre riesgos naturales, incluyendo imágenes y recursos educativos.

Enlace:
Natural Hazard Data

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Hace 100 años una explosión de origen exterior azotó la región de Tunguska (Siberia, Rusia), cuyas causas siguen sujetas a incertidumbre, aunque una alta probabilidad apunta al impacto de un cuerpo extraterrestre, seguramente un asteroide o un cometa. Los científicos han llegado a esta doble hipótesis al descartar las otras por su rareza. Pero hasta la fecha no han hallado restos de ningún meteorito más que un posible cráter del impacto.

Se ha calculado que un evento como el de Tunguska tiene lugar cada 100 años, con lo que las posibilidades de que otro impacto similar al de esta región de Rusia tenga lugar, se incrementan cada día. Con un intervalo medio de cien años, se produce la caída de asteroides de roca o hierro mayores de 50 metros de diámetro, lo que puede producir catástrofes locales y tsunamis.

En la actualidad la NASA mantiene una vigilancia sobre los llamados asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra, con su programa “Sentry” (Centinela), el programa supervisa y determina la peligrosidad de los cuerpos que podrían chocar contra la Tierra.

El “Sentry” depende del Jet Propulsion Laboratory de la NASA y contiene información referida a mas de 100 asteroides potencialmente peligrosos, sin que hasta el momento se halla detectado alguno en ruta de colisión con la Tierra, sin embargo el problema con los asteroides como el que exploto sobre Tunguska es que estos objetos se mueven tan lentamente que, cuando son descubiertos, es prácticamente imposible determinar su trayectoria exacta y, por lo tanto, sus posibles órbitas son infinitas, y la Tierra, un blanco factible. Por lo que los astrónomos saben que solo es cuestión de tiempo para que otro evento Tunguska se produzca en algún punto de nuestro planeta.